Qué es un McDojo y cómo saber si mi maestro me está timando

Imagen de un McDonald's

A veces me da la sensación de que en el mundillo de las artes marciales siempre le damos a todo por defecto un aire de «honor» y «solemnidad», probablemente condicionado por algunos de nuestros propios sesgos inconscientes.

Y aunque estoy bastante a favor de presuponer buena voluntad hasta que se demuestre lo contrario, pues… a veces es, efectivamente, lo contrario.

Descubrí el concepto de McDojo gracias al blog de Jesse. En el post que enlazo, da nada más y nada menos que 93 tips para saber si tu dojo es un McDojo.

Imagen de una señal de McDonald's
Si sospechas que tu dojo se parece más a un McDonald’s que a un lugar de entrenamiento… podría ser un McDojo

Resumiendo libremente, y aunque en muchos casos la gente ha llegado a comparar sus experiencias con McDojos con algo cercano a una secta, tu dojo podría ser un McDojo si:

  • Bueno, si a tu sensei le gusta más la pasta que a JLo. Todes trabajamos por dinero y merecemos un sueldo digno por lo que hacemos, pero no van por ahí los tiros… Más bien, cuando TODO tiene un precio sospechosamente alto y sospechosamente ligado a cualquier tipo de avance.
  • Puedes llegar a ser cinturón negro en un tiempo sospechosamente corto.
  • Hay un número un poco sospechoso de grados o cinturones y tienes que pagar bastante por cada uno.
  • Entrenas siempre sin contacto y el sensei no demuestra nada por «no hacerte daño»
Fotograma de Jennifer Lopez en el videoclip «Dinero»
¿JLo o tu «sensei» sacándote los cuartos por respirar?

La lista sigue y sigue, pero creo que la idea está clara. Un McDojo es un sitio que se vende como dojo de artes marciales pero en el que, en realidad, por h o por b, te están intentando timar.

Lo malo, como en todos estos temas escabrosos, es que a veces no está tan claro cuándo nos están intentando timar (o cuándo nos están timando). A veces entran en juego nuestros propios mecanismos de ¿defensa? («me parece que esto es un poco raro, pero, no sé, será normal… ¿no?»). A veces tal vez desconozcamos el estilo y nos dejemos seducir (!) por un sensei aparentemente muy convincente. O a veces no tenemos muchas más opciones disponibles y pensamos que «es lo que hay».

En mi caso, ahora echo la vista atrás y me muero un poco de autocringe, la verdad.

Cuando empecé a practicar wing tsun en mi anterior escuela, algunas cosas me parecían un poco raras, pero supongo que buscaba excusas para no sentirme tan pringada (?). Las cosas en cuestión:

  • La escuela se anunciaba escribiendo WingTsun como W!ngTsun ¿supongo que para no pagar marca registrada? La verdad es que el tema de que exista la marca registrada de WingTsun también me parece un poco un percal en el que ya ahondaré más adelante…
  • El «sifu» (la verdad es que me cuesta un poco seguir llamándole así) no perdía ni una oportunidad para echar mierda sobre otras artes marciales o estilos. Especialmente el karate (: No sé si es una práctica común entre los maestros del mundo, pero es algo que personalmente odio bastante.
  • A veces se pasaba la clase entera solo hablando (por supuesto, parte de su monólogo era rajar de otros estilos).
  • Cada vez que nos queríamos examinar (y los exámenes se convocaban tipo cada 4 meses) teníamos que pagar del orden de 100 € por un seminario chungo que en realidad no era un seminario.
  • Se rumoreaba que, a partir de cierto grado, era imposible aprobar el examen si no contratabas clases particulares (:
  • Por algún motivo, solo practicábamos la forma durante 30 s (dramatización, pero no mucha) al principio de la clase (?). Me parecía un poco raro, pero, ¯\_(ツ)_/¯
  • Cuando al fin me di de baja, me quiso seguir cobrando 1-2 meses extra a pesar de mis amabilísimos mensajes recordándole que me había dado de baja. En honor a la verdad, todo el mundo me intenta timar un poco en Alemania, así que tal vez no sea un rasgo de McDojo.

A día de hoy reconozco que aún dudo un poco. Sin embargo, sí que creo que, si no es un McDojo, al menos tengo claro que no era un lugar muy compatible con mi forma de entender las artes marciales, así que me alegro de ya no estar ahí.

Otro tema, que tal vez daría para otro post completo, es el del aprendizaje online.

Aunque sí que creo que se puede avanzar con recursos online, sobre todo cuando ya sabes algo y, desde luego, mientras dure la pandemia vamos a tener que replantearnos cómo gestionamos los entrenamientos este tiempo… Otro tema es el de las mil escuelas online que prometen exámenes por vídeo e incluso poder llegar a cinturón negro.
En parte tengo curiosidad por este tema, y en parte todo me huele a estafa gigante (sobre todo el tema exámenes), así que de momento me quedo aquí.

Y tú, ¿has tenido alguna experiencia con algún McDojo o alguna escuela o maestro que ha acabado no siendo lo que esperabas?
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2 thoughts on “Qué es un McDojo y cómo saber si mi maestro me está timando

  1. Recuerdo que leí 20 de las señales en su Instagram, pero desde luego la lista completa es de traca. La triste realidad de muchos dojos.
    La enseñanza online es debatible, conozco un par de casos de senseis qué dan clases así y se esfuerzan al máximo por transmitir lo que pueden dado el medio qué es y son muy honestos con que no reemplaza la clase presencial ni te permite alcanzar el mismo nivel. Pero por norma general es un timo.

    1. Sí, la verdad es que es increíble ver cómo mucha gente se aprovecha.
      Muy de acuerdo con lo de las clases online. Reconozco su utilidad para muchas cosas (sobre todo ahora, donde creo que seguir en contacto con la clase es mucho mejor que no entrenar en absoluto), pero, como dices, siendo muy conscientes de sus limitaciones. La verdad es que he visto cada cosa (tipo prometerte cinturones negros en tiempo récord examinándote por vídeo ???) para echar a correr…

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