Mokuso: la meditación en el karate

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Aunque mokuso no es algo exclusivo del karate, sin duda es una meditación que todas aquellas personas que hemos practicado este arte marcial alguna vez hemos realizado.
En este post voy a tratar de explicar qué es exactamente y cómo se realiza.

¿Qué es mokuso?

Como anticipaba en la introducción del post, mokuso es un tipo de meditación que se realiza en muchas artes marciales japonesas, entre ellas el karate.

Literalmente, el término significa algo así como «mirar en silencio hacia el corazón» o «reflexión tranquila». Probablemente, en términos con más uso hoy en día, sea similar a una forma de mindfulness.

En karate, se realiza normalmente antes y después de la práctica. Es una especie de entrenamiento mental en el que tratamos de dejar a un lado los problemas del día a día y nos centramos solo en lo que ocurre en el tatami, o más exactamente en nuestro cuerpo, en ese momento.

¿Cómo se practica mokuso?

Físicamente, se suele practicar en una posición que parte de seiza (posición arrodillada).

Imagen de una persona sentada en seiza
Imagen de una persona en seiza. Crédito: Judcosta, CC BY-SA 3.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0, via Wikimedia Commons

Una vez en seiza, tendremos que adoptar una postura cómoda, con los empeines pegados al suelo y la columna recta. La barbilla tiene que ir ligeramente hacia abajo para poder extender el cuello.

En cuanto a la posición de las manos, procede directamente del budismo zen y se llama hokkaijoin en japonés. Para realizarla, debemos poner el dorso de la mano izquierda sobre la palma de la mano derecha, con los dedos pulgares tocándose entre sí por la punta y formando una especie de cavidad frente al hara (bajo abdomen). Otra variación (la que yo siempre he practicado, la verdad), consiste en dejar las manos sobre los muslos en seiza.

Imagen de Wolf-Dieter Wichman practicando la meditación mokuso
Wolf-Dieter Wichmann practicando mokuso con las manos en hokkaijoin. Crédito: Oliver Tacke, CC BY-SA 3.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0, via Wikimedia Commons

Aunque muchas veces se realiza esta meditación con los ojos cerrados, es recomendable mantenerlos entreabiertos para evitar dormirnos (!) mientras meditamos.

¿Cómo es el proceso de meditación?

Aunque no se trata de una meditación guiada, normalmente comienza y finaliza cuando el sensei lo indica.

Se suele realizar al comienzo y al final de la clase. Normalmente, comienza cuando el sensei grita «¡Mokuso!» y acaba a la voz de «¡Mokuso yame!».

Como en otros tipos de meditación, la respiración debería ser natural y calmada (puedes intentar concentrarte en la respiración mientras meditas) y se parece un poco al mindfulness en el sentido de que deberíamos «dejar pasar» todos los pensamientos intrusivos que puedan venirnos mientras meditamos.

¿Qué evitar en mokuso?

No soy una experta en meditación, así que no estoy segura de si la palabra «evitar» es del todo correcta aquí.

De todos modos, hay dos estados opuestos entre sí que deberíamos tratar de evitar (¡vaya!) cuando meditamos en mokuso:

  • Sanran: es una especie de estado de alerta (por ejemplo, si tenemos los ojos totalmente abiertos), donde podemos sentir que la mente nos va a todas partes.
  • Konchin: se trata de un estado de fatiga, de somnolencia… vamos, que nos dormimos meditando, y tampoco se trata de eso 🙂

Y tú, ¿practicas mokuso en tu estilo? ¿Realizas algún otro tipo de meditación? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

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